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Testimonio del presidente de Con Edison, Tim Cawley

Audiencia de supervisión conjunta del Concejo de la Ciudad de Nueva York: Remoción de árboles y restablecimiento del la electricidad después de la tormenta tropical Isaías

Introducción

Buen día presidentes y todos los honorables miembros del concilio de la ciudad del estado de Nueva York. Mi nombre es Tim Cawley y soy el presidente de la empresa Con Edison de Nueva York.

Hoy me acompañan mis colegas, Robert Schimmenti, vicepresidente sénior de Operaciones Eléctricas, Kyle Kimball, vicepresidente de Asuntos Gubernamentales, Regionales y Comunitarios, Matt Sniffen, vicepresidente de Preparación de Emergencias, y Patrick Burke, vicepresidente de Operaciones Eléctricas de Brooklyn y Queens.

Nos presentamos ante ustedes hoy para describir y analizar los preparativos y la respuesta de Con Edison ante la tormenta tropical Isaías, una tormenta trascendentalmente destructiva que azotó el área el 4 de agosto, y cuyo impacto se sintió desde las Carolinas hasta Vermont. Como explicaré, estábamos preparados para la tormenta pronosticada y, como el impacto de la tormenta superó ampliamente los pronósticos, hicimos un gran esfuerzo para restablecer el servicio. I

Quiero empezar reconociendo que todos nosotros en Con Edison somos muy conscientes de lo perturbador que es estar sin energía durante unas pocas horas, y mucho más durante varios días. El propósito de nuestra existencia como empresa es proporcionar energía a nuestros clientes de forma segura, fiable y sostenible y, cuando ocurren eventos como este, vemos de primera mano las dificultades que sufren nuestros clientes, especialmente ahora, ya que es posible que la gente esté trabajando desde casa, tomando clases en línea y enfrentándose a dificultades laborales y financieras.

Próximos pasos: mejora continua

Ya hemos escuchado hablar a nuestros clientes, socios municipales y funcionarios electos, incluidos muchos de ustedes, sobre las áreas en las que podemos brindar un mejor servicio a nuestros clientes y nuestras comunidades. Todas estas cuestiones merecen un diagnóstico y una solución bien pensada. Tenemos una cultura profundamente arraigada en la mejora continua, y estamos comprometidos a abordar estos temas.

Preparación previa a la tormenta

En Con Edison nos preparamos para todo tipo de eventos climáticos durante todo el año. Nuestros meteorólogos internos rastrean constantemente las tendencias del clima y realizan modelos de los posibles impactos en nuestro sistema. Invertimos más de $1,000 millones al año en nuestro sistema eléctrico, incluidas las medidas para garantizar una mayor resistencia en las tormentas, y calculamos que estos esfuerzos resultaron en un 20 por ciento menos de cortes durante el huracán Isaías de lo que esperábamos.

Con Edison gasta aproximadamente $14 millones anuales en un completo programa de poda de árboles. Y estamos a más de la mitad de la instalación de contadores inteligentes en los territorios de servicio de Con Edison. Una vez que este proyecto finalice, los contadores inteligentes permitirán mejorar la precisión y la puntualidad de la información y de la restauración de cortes de energía.

También aprovechamos nuestra relación sólida y productiva con la ciudad de Nueva York y coordinamos regularmente con las autoridades para intercambiar información y realizar simulacros.

Además de todos estos preparativos de resistencia antiexplosión en todo el sistema, también hacemos los preparativos necesarios para eventos climáticos específicos, como el huracán Isaías.

A medida que se hicieron más claros los pronósticos que indicaban que el huracán Isaías llegaría a nuestra región, tomamos muchas medidas para prepararnos, que incluyeron el inicio de los preparativos internos de la tormenta, la solicitud de ayuda mutua y la retención de cuadrillas adicionales de contratistas para estar en el terreno, listos para responder tan pronto como la tormenta pasara.

Antes de la tormenta, también nos comunicamos con los funcionarios municipales y los funcionarios electos de todos los territorios en los que brindamos nuestro servicio.

Evento meteorológico

Vigilamos el huracán Isaías mientras se formaba y se dirigía hacia nuestra área en la costa este.

El lunes 3 de agosto, según la información del Centro Nacional de Huracanes, esperábamos que Isaías pasara justo al oeste de la ciudad de Nueva York.

Temprano el martes 4 de agosto, el trayecto previsto era más o menos el mismo, con vientos ligeramente más fuertes.

Apenas cuatro horas antes de que la tormenta golpeara la región de la ciudad de Nueva York, de repente y sin previo aviso, se dirigió a 30 millas al oeste hacia Pensilvania. Ninguno de los modelos meteorológicos predijo este cambio en la trayectoria de la tormenta.

Este cambio provocó que ráfagas de viento más fuertes durante la tormenta, de 60 a 70 millas por hora, azotaran el área de la ciudad de Nueva York.

Lo que pasó: daños posteriores a la tormenta

Estos vientos extremadamente fuertes causaron una destrucción generalizada.

En total, casi 330.000 clientes de Con Edison se quedaron sin servicio eléctrico, incluidos unos 205.000 en la ciudad de Nueva York. En toda la historia de Con Edison, solo la supertormenta Sandy causó más cortes de energía.

Se derrumbaron árboles enteros sobre nuestros postes, cables y otras infraestructuras básicas. Este daño fue tan grave que tuvimos que reconstruir completamente secciones de nuestro sistema en lugar de solo repararlas.

El huracán Isaías derribó miles de árboles en la ciudad de Nueva York y en el territorio donde brindamos nuestros servicios. Nuestros registros de problemas indican que más de 1,450 árboles dañaron nuestra infraestructura de distribución de la energía, incluidos más de 450 postes en todo el territorio de servicio. Según nos comunicaron del Departamento de Parques, recibieron una gran cantidad de solicitudes de servicio durante y después de la tormenta, y la tormenta provocó la tercera cantidad más alta de daños en árboles (esto se observa por la cantidad de solicitudes de trabajo) en los registros recientes.

El huracán Isaías también causó un increíble daño a las zonas circundantes. Aproximadamente 3 millones de clientes se vieron afectados desde las Carolinas hasta Nueva Inglaterra.

Comienza el esfuerzo de reconstrucción y de restauración del servicio

Al igual que con todas las tormentas a las que nos enfrentamos, los trabajos de restablecimiento comenzaron tan pronto como pasó la tormenta, y esto fue una medida segura.

Si bien los daños fueron extensos, el ritmo de restauración de esta tormenta fue significativamente más rápido que el de las grandes tormentas anteriores.

Con respecto a los clientes de la ciudad de Nueva York que se quedaron sin servicio, el 68 por ciento se restableció al final del segundo día de trabajo, el 87 por ciento al final del tercer día y el 98 por ciento al final del quinto día.

Reconstrucción y restablecimiento: ayuda mutua

Uno de los motivos por los que pudimos lograr un progreso tan rápido fue la ayuda mutua.

Empezamos a solicitar y asegurar cuadrillas adicionales cuatro días antes de que Isaías atacara. Después de que la tormenta pasó y de que la extensión de los daños se hizo evidente, ampliamos nuestra búsqueda y comenzamos a traer cuadrillas de todo el país.

Gracias a estos esfuerzos, reunimos un total de 784 trabajadores para las alturas y los árboles en el lugar el día de la tormenta, que fue el 4 de agosto. A medida que avanzaba el evento, continuamos agregando recursos para la respuesta. En general, durante este esfuerzo de restablecimiento, aplicamos 1.6 veces más recursos aéreos de los que aplicamos durante el mismo período a la supertormenta Sandy.

Esfuerzo de reconstrucción y restablecimiento del servicio: mejora continua

Muchas de las medidas correctivas que implementamos después de las tormentas de invierno en 2018 fueron útiles para esta respuesta a la tormenta.

Empezamos a usar contratos de derecho de preferencia para algunos contratistas de ayuda mutua, lo que nos permitió tener trabajadores adicionales en el lugar antes de que Isaías llegara.

Y, por primera vez, volamos con 100 trabajadores de ayuda mutua y les proporcionamos camiones cuando llegaron para llevarlos al lugar y restablecer la energía más rápido.

¿Adónde vamos desde aquí?

Como mencioné al principio de mis observaciones, en Con Edison estábamos preparados para la tormenta prevista y, como el impacto de la tormenta superó ampliamente los pronósticos, respondimos con fuerza en nuestros esfuerzos de restablecimiento.

Implementamos las recomendaciones de las tormentas pasadas y fortalecimos nuestro sistema a lo largo de los años para hacerlo más inteligente y resistente, pero sabemos que esto no es suficiente.

Nuestros clientes dejaron claro que no tienen paciencia para los cambios incrementales, especialmente cuando están sin energía durante varios días. Y yo, nosotros, todos entendemos su malestar.

En última instancia, somos responsables ante nuestros clientes y, bajo este tipo de condiciones de tormentas extremas, está claro que no estamos cumpliendo las expectativas de nuestros clientes.

También está claro que las tormentas destructivas como éstas se han hecho más fuertes y más frecuentes a medida que las realidades del cambio climático se afianzan.

La experiencia de Con Edison es en la transmisión y la distribución fiable de electricidad; fuimos de los primeros en hacer esto hace casi 200 años y, hoy en día, somos una de las empresas de electricidad más fiables del país.

Sabemos lo que se necesitaría para poder restablecer rápidamente el servicio en el 100% de los clientes en un día o dos después de una tormenta como la de Isaías.

Espero que podamos empezar esa conversación hoy.

Hay tres formas principales de reducir los cortes de energía importantes y de restablecer el servicio con mayor rapidez:

Primero, se podrían quitar todos los árboles que están cerca de las líneas de energía, pero sé que ninguno de nosotros quiere hacerlo.

En segundo lugar, podríamos enterrar todo el sistema. Hemos estudiado esto en el pasado y estamos abiertos a seguir analizando la idea, pero todos tenemos que ser honestos acerca de lo que implica el proceso de un sistema bajo tierra.

En estudios anteriores, se demostró que costaría alrededor de $50,000 millones. Esto no incluye lo que los clientes tendrían que pagar directamente, aproximadamente entre $15,000 y $20,000 cada uno, para instalar equipos nuevos en sus casas y negocios para conectar las nuevas líneas subterráneas.

La tercera opción es tener más cuadrillas en espera para ayudar en el restablecimiento de la tormenta; sin embargo, el costo de retener a miles de trabajadores adicionales necesarios sería demasiado alto.

Se puede restablecer la electricidad rápidamente, pero tiene un costo muy alto. Solo se puede hacer si primero hay una conversación franca entre todas las partes interesadas sobre lo que requeriría alcanzar este nivel de resistencia. Es una conversación en la que sus voces (las voces de los responsables políticos y de los líderes comunitarios en todos los niveles) son esenciales.

Nuestros clientes dependen de que Con Edison provea un servicio esencial y, como es de comprenderse, esperan que el servicio sea lo más confiable posible. Entendemos esto y trabajamos arduamente cada día para cumplir con esa expectativa.

Sin embargo, también es de vital importancia para nuestros clientes equilibrar las expectativas con los costos, y debe ser una parte central de las conversaciones en el futuro.

Como siempre, estamos abiertos a sus ideas, acogemos con agrado sus comentarios y esperamos con interés su colaboración en un diálogo abierto, constructivo y productivo mientras trabajamos juntos en la búsqueda de soluciones eficaces y factibles.

Conclusión

El año 2020 ha sido un año difícil para todos y nuestros empleados no son la excepción. Se presentaron todos los días durante los peores días de la pandemia y todos los días durante este largo y caluroso verano. Trabajan incansablemente para prestar servicio a nuestros clientes de forma segura y para mantener lo que se considera ampliamente como el sistema eléctrico más fiable del país.

Estoy extremadamente orgulloso de ellos y del trabajo que han hecho y que continúan haciendo.

Gracias por la oportunidad de estar con todos ustedes hoy y esperamos sus preguntas.

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