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Fije su termostato en 68 grados durante el día y en 60 grados en la noche. Los termostatos en los hogares con bebés, personas mayores o personas enfermas deben estar a una temperatura más alta. |
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Evite la pérdida de calor sellando con masilla o juntas impermeabilizadoras las fugas de aire alrededor de las ventanas y los marcos de las puertas. |
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Conserve el calor instalando ventanas y puertas térmicas o contra tormentas, con doble vidrio u hojas de plástico que van sobre puertas y ventanas. |
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Mantenga las persianas y cortinas abiertas durante el día para permitir que ingrese el sol y caliente el hogar. Ciérrelas al atardecer para mantener el calor. |
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Quite las cortinas o muebles alrededor de los radiadores para que el calor fluya libre de obstáculos. |
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Limpie o reemplace el filtro del hogar al menos una vez por mes, según sea necesario. |
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Utilice ventiladores de techo para hacer que circule el aire más cálido que se encuentra cerca del techo en todo su hogar. |
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Instale puertas de vidrio frente a la chimenea para evitar que se salga el calor. |
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Quite los aires acondicionados de ventana durante el invierno. Si no puede hacerlo, cubra la unidad con una tapa para detener la corriente de aire. |
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Un ajuste de dos grados en la configuración del termostato (más bajo en invierno, más alto en verano) puede disminuir las facturas de refrigeración/calefacción y evitar que 500 libras de dióxido de carbono ingresen a la atmósfera por año. |
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Si va a instalar una bomba de calor nueva (o acondicionador de aire central), debe saber que estudios de campo recientes sugieren que aproximadamente el 75 por ciento de los equipos de refrigeración instalados puede tener la cantidad incorrecta de refrigerante. Un nivel incorrecto de refrigerante puede reducir la eficiencia en un cinco a un 20 por ciento, y puede provocar que el equipo funcione incorrectamente de manera prematura. |